¿Quien no recuerda sus inicios en el anime, la música y los video juegos?, cuando no entendían nada y tenían que buscar su traducción para saber que es lo que decían, y quien no recuerda que después de comenzar a estudiar japonés, podríamos encontrar algunos errores en los subtítulos o que algunas expresiones al ser traducidas perdían el sentido de lo que querían decir, por lo que llegaba haber escenas que no se llegaban a entender.
Recuerdo que la primera vez que vi un anime fue e la tele, que la historia me agradaba, los personajes y sus voces, pero que después de unos cuantos días cancelaron ese anime, por lo que tuve que investigar la forma de conseguirlo, ya que me gustaba tanto que quería ver como terminaba la historia. Durante mi búsqueda encontré muchas cosas interesantes, como una infinidad de animes que me parecían igual de interesantes, una cultura muy diferente a la mía y descubrí un país que me encanto, descubrí Japón.
Cuando vi el segundo anime ya no fue por la tele, así que ya no estaba en español; estaba en japonés y tenía subtítulos en español. Y recuerdo que aun con subtítulos había palabras que no comprendía del todo, palabras como: oniichan, okaasan, kawaii, sempai...
Y no fue hasta que comencé a estudiar japonés que entendí realmente el significado de estas y otras palabras.
Sin embargo mientras avanzaba en mis estudios de japonés, comencé anotar bastantes errores en la traducción de los animes, errores tan simples, a veces cambiaban un detrás por un delante, o un te quiero o me gustas por un te amo. Y eso hizo que me pusiera a pensar si de verdad había comprendido bien todos los animes que había visto, si las escenas que no había llegado a entender correctamente.
Y entonces decidí ver una vez más anime en español, y sin querer un día mientras veía la tele y pasaba los canales sin parar vi una escena de un anime que ya había visto anteriormente, recuerdo exactamente la escena, en donde uno de los personajes moría por comer ¿pozole?.
Después de escuchar eso, me quede sin palabras, ¿había pedido pozole?, ¿que no era ramen?, ¿es que acaso un ninja o un samurai come pozole? y después de eso decidí no volver a ver anime en español.
A decir verdad prefiero ver anime en su idioma original, en japonés, porque así siento que puedo aprender de la cultura y entender bien lo que quieren decir, y si en algún momento escucho una frase que no entiendo del todo, puedo preguntarle a alguien que fue lo que quisieron decir y no quedarme con la duda, ya que por lo que he observado hay muchas frase que no tienen una traducción exacta y que al tratar de darles una, pierden totalmente su sentido o la distorsionan de tal manera que ya no se entiende
Pero eso me hizo pensar que había muchas personas que veían anime, escuchaban música, veían películas y jugaban videojuegos que no estudiaban japonés y de algún modo quería que esas personas pudieran comprender en su totalidad lo que veían y escuchaban, así que pensando en como podía ayudar a que eso pasara se me ocurrió una idea pero no solo para cuando vieran una película o escucharan música, sino también cuando quisieran leer un libro: yo haría las traducciones.
Y fue por esa idea por lo que comencé a estudiar idiomas, la idea de transmitir todas esa historias que me habían hecho llorar o reír, me emocionaba demasiado, aun me emociono cuando pienso en ello, pero no solo me gustaría que se conocieran en México, sino también en otros lugares, como Francia, Italia o tal vez hasta Alemania.
En algunos años más, me encantaría traducir libros interesantes que algún momento ayuden a alguien así como a mi me ayudaron a encontrar mi sueño.